ALEJANDRO DE LA SOTA es para muchos arquitectos españoles un referente constante, ineludible: sin ninguna duda, uno de los grandes -enorme- del siglo XX. En el año 1957 ganó el concurso para construir una RESIDENCIA INFANTIL DE VERANO en MIRAFLORES DE LA SIERRA, a 50 kilómetros de MADRID, en colaboración con JOSÉ ANTONIO CORRALES y RAMÓN VÁZQUEZ MOLEZÚN.